Extrusión de Aluminio

La extrusión es un proceso de deformación plástica en el cual un bloque de metal (tocho) es forzado a fluir por compresión a través de las aberturas de la matriz, por una sección inferior a la original.

El proceso de extrusión comienza con el corte del tocho a partir de un lingote de aluminio aleado (habitualmente entre 5 y 6 metros de longitud y sección circular). El tocho antes de llevarlo a la prensa, debe estar a una temperatura entre 400 y 500 ºC dependiendo del tipo de aleación y perfil que se esté extruyendo.

Esquema Extrusión

A continuación se introduce dentro del contenedor (entre 400 y 430ºC) el cual sella contra la matriz, y se aplica una presión mediante un vástago que transmite la fuerza de un cilindro hidráulico. Dicha presión hará que el aluminio fluya a través del molde de acero, denominado matriz. El perfil sale de la matriz a una velocidad entre 5 y 60 metros por minuto y alcanza una longitud 10 y 50 metros.

Inmediatamente después de salir de la matriz, el perfil debe enfriarse rápidamente, bien por aire forzado o bien por agua, dependiendo de los elementos que compongan cada aleación. El siguiente proceso es un estirado mediante dos mordazas situados en los extremos del perfil, y que debe realizarse cuando el aluminio ya está a una baja temperatura.

Posteriormente las barras se cortan a la medida solicitada por el cliente, pasando finalmente a un proceso de tratamiento térmico, el cual conseguirá que el aluminio alcance las propiedades mecánicas en función de aleación y tipo de tratamiento.